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Electromiografía: concepto, procedimiento y resultados

La electromiografía (EMG) es una prueba de diagnóstico que se realiza para saber cómo están funcionando los músculos y los nervios de un paciente. Suele emplearse para diagnosticar lesiones, enfermedades musculares y trastornos neuromusculares. En este artículo, revisamos qué es, cómo se lleva a cabo y qué resultados arroja.


¿Qué es?

La electromiografía es una prueba de diagnóstico que un médico puede ordenar para ayudar al paciente a evaluar la salud y el funcionamiento de los nervios y músculos. Se recomienda para alguien con debilidad muscular o entumecimiento y hormigueo.

Su propósito es medir la respuesta muscular o la actividad eléctrica durante la estimulación nerviosa del músculo. Se utiliza para ayudar a detectar anomalías neuromusculares.

Durante esta prueba, se insertan una o más agujas pequeñas —también llamadas electrodos— a través de la piel hasta el músculo. La actividad eléctrica captada por los electrodos se muestra luego en un osciloscopio —un monitor para sondear la actividad eléctrica en forma de ondas—.

Un procedimiento relacionado que se puede realizar es el estudio de conducción nerviosa (ECN), que sirve para determinar el daño y la destrucción de los nervios. A menudo se realiza al mismo tiempo.

electromiografía


Preparación

Antes de comenzar una electromiografía, el médico debe resolver todas las dudas del paciente. No se requiere ayuno antes de la prueba.

En algunos casos, los cigarrillos y las bebidas con cafeína, como el café, el té y los refrescos de cola, pueden restringirse dos o tres horas antes de la prueba. El paciente debe informar al médico de todos los medicamentos —recetados y de venta libre— y suplementos a base de hierbas que esté consumiendo. Y también si usa un marcapasos.

Se sugiere al paciente vestir con ropa que permita el acceso al área a examinar o que sea fácil de quitar, así como no usar lociones o aceites en la piel durante la semana del procedimiento, o al menos el día del examen.

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¿Cómo se realiza?

Se pide al paciente que se acueste en una mesa de examen o que se siente en una silla reclinada. El médico puede solicitarle moverse en diferentes posiciones durante el procedimiento, que durará entre 30 y 60 minutos si se revisan todas las extremidades.

Hay dos componentes en la electromiografía: el estudio de conducción nerviosa —que es la primera parte— y la prueba con aguja.

El estudio de conducción nerviosa implica colocar pequeños sensores llamados electrodos de superficie en la piel para evaluar la capacidad de las neuronas motoras para enviar señales eléctricas.

electromiografía

Después del estudio de conducción nerviosa, el médico realizará la prueba con aguja. Primero limpiará el área con un antiséptico, y luego usará la jeringa para insertar electrodos en el tejido muscular. Es posible que el paciente sienta una leve molestia o dolor mientras durante el procedimiento.

Los electrodos de aguja evaluarán la actividad eléctrica de los músculos cuando están contraídos y en reposo. Los electrodos se quitarán una vez finalizada la prueba.

Durante ambas partes del procedimiento, los electrodos envían pequeñas señales eléctricas a los nervios. Una computadora traducirá todo en valores numéricos, los cuales son interpretados por un médico.


¿Qué muestra?

Un especialista puede revisar los resultados con el paciente inmediatamente después del procedimiento. Sin embargo, si se realiza la electromiografía en un laboratorio que no cuente con uno, la interpretación de los resultados puede demorar.

Si una electromiografía muestra actividad eléctrica en un músculo en reposo, es posible que el paciente tenga un trastorno muscular, uno que esté afectando los nervios que se conectan al músculo o inflamación por una lesión.

Si esta muestra una actividad eléctrica anormal cuando un músculo se contrae, es posible que el paciente tenga una hernia de disco o un trastorno nervioso, como esclerosis lateral amiotrófica o síndrome del túnel carpiano. Dependiendo de sus resultados, el médico propondrá cualquier prueba o tratamiento adicional que fuese necesario.

Referencias: Healthline
Johns Hopkins Medicine
Cleveland Clinic

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